Derecho Penal General
En el ejercicio del Derecho Penal no hay casos pequeños: todos son importantes porque en juego está lo más valioso que tenemos, la libertad y el honor. Mi compromiso es acompañar a cada cliente con rigor jurídico y cercanía personal, ofreciendo una defensa sólida frente a cualquier acusación o procedimiento.
Trabajo en todas las áreas del Derecho Penal General, incluyendo:
Homicidio y asesinato
La acusación por homicidio o asesinato es uno de los procesos más duros que existen. Supone enfrentarse a penas muy elevadas y a un gran impacto social y personal. Mi trabajo consiste en estudiar cada detalle del caso —desde los informes forenses hasta las pruebas periciales— para diseñar una estrategia de defensa sólida y garantizar un juicio justo.
Lesiones
Desde una pelea en la calle hasta lesiones graves con secuelas permanentes, estos casos requieren analizar con detalle la intención, la causa y las consecuencias del hecho. Defiendo tanto a acusados como a víctimas, buscando siempre una resolución que respete la verdad y los derechos de cada parte.
Amenazas y coacciones
Las amenazas o las presiones indebidas generan miedo y afectan a la libertad personal. Estos delitos, aunque a veces se consideren “menores”, pueden condicionar la vida diaria de quien los sufre. Mi compromiso es dar voz a la víctima o, si represento al acusado, demostrar con claridad los límites entre lo que es un delito y lo que no lo es.
Delitos contra el honor (calumnias, injurias)
En un mundo cada vez más expuesto en redes sociales y medios, proteger la reputación es esencial. Intervengo en procedimientos por calumnias e injurias, defendiendo el derecho al honor y a la propia imagen frente a ataques injustos, o bien evitando que una opinión se castigue de manera indebida como delito.
Delitos contra la libertad
Incluyen conductas muy graves como la detención ilegal, el secuestro o impedir el libre movimiento de una persona. En estos casos la defensa requiere una investigación exhaustiva y una estrategia jurídica firme, dado el fuerte impacto que tienen en la vida de las víctimas y la dureza de las penas previstas.
Robos y hurtos
Desde un hurto leve hasta un robo con violencia o fuerza en domicilio, estos delitos son habituales en los juzgados penales. Mi labor es demostrar los hechos con objetividad, estudiar posibles nulidades en las actuaciones policiales y asegurar que la pena, si procede, sea la más justa posible.
Delitos contra la seguridad vial
La conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, la conducción temeraria o los accidentes con lesiones pueden derivar en condenas graves, incluida la privación del carné de conducir. Mi defensa busca siempre reducir las consecuencias, proteger el historial del cliente y, cuando es posible, evitar la entrada en prisión.
Delitos contra la intimidad
La privacidad es un derecho fundamental. Defiendo tanto a quienes han visto vulnerada su intimidad —a través de la difusión de imágenes sin consentimiento, el acceso indebido a sus datos personales o la revelación de secretos— como a quienes son acusados injustamente de este tipo de conductas.