Derecho Penal Económico
Los delitos económicos suelen ser complejos y requieren una defensa especializada. No se trata solo de cifras o balances: detrás hay proyectos de vida, empresas y personas que merecen una defensa rigurosa y transparente.
Estafas
Desde engaños individuales hasta fraudes a gran escala, las estafas afectan tanto a particulares como a empresas. Mi labor es analizar las pruebas, estudiar si realmente existió un engaño y construir la mejor estrategia para proteger los intereses del cliente, ya sea acusación o defensa.
Apropiación indebida
Sucede cuando alguien se queda con bienes o dinero que le habían sido confiados. Son casos especialmente delicados porque suelen producirse en entornos de confianza (familiares, profesionales, societarios). Trabajo para demostrar los hechos con claridad y lograr la solución más justa para cada situación.
Delitos societarios
Afectan al funcionamiento interno de las empresas: administración desleal, falseamiento de cuentas o abuso de poder dentro de los órganos sociales. Estos procedimientos exigen un conocimiento profundo tanto del derecho penal como del mercantil, y mi experiencia me permite ofrecer una defensa técnica y eficaz.
Insolvencias punibles
Se producen cuando alguien, de forma intencionada, oculta bienes o realiza maniobras para evitar el pago a sus acreedores. Estos casos requieren revisar minuciosamente la documentación económica y probar si la insolvencia fue real o provocada. Defiendo tanto a empresarios como a particulares en situaciones de este tipo.
Blanqueo de capitales
Es uno de los delitos económicos más graves, con repercusiones nacionales e internacionales. La defensa en estos casos exige estudiar con detalle el origen de los fondos, las operaciones financieras y la validez de las pruebas obtenidas. Mi objetivo es desmontar acusaciones sin fundamento o, en su caso, buscar la solución más favorable para el cliente.
Delitos contra la Hacienda Pública
Incluyen el fraude fiscal y otros delitos relacionados con el incumplimiento de obligaciones tributarias. Suelen implicar elevadas responsabilidades económicas y, en ocasiones, penas de prisión. Mi trabajo consiste en analizar a fondo la contabilidad, las inspecciones y las actuaciones de la Agencia Tributaria para garantizar un proceso justo.